A partir del 17 de mayo, los fieles podrán venerar la reliquia de primer grado (un resto óseo) de Santa María Antonia de San José, Mamá Antula.
Con la Celebración donde será entronizada tal reliquia, se ofrecerá a los fieles un ámbito de recogimiento, oración y reflexión inspirado en el testimonio de la santa.
Mama Antula:
En 1767, cuando la Compañía de Jesús fue expulsada de los
territorios españoles de América, muchos pensaron que la obra espiritual de los
jesuitas desaparecería. Sin embargo, Mama Antula decidió continuar esa misión.
Aun en medio de prohibiciones, incomprensiones y peligros, recorrió miles de
kilómetros a pie por el actual territorio argentino para llevar los Ejercicios
Espirituales al pueblo. Su vida fue un verdadero testimonio de fe, valentía y
confianza en la Providencia de Dios.
Vestida con un sencillo hábito negro y una gran cruz de
madera, evangelizó tanto a pobres como a ricos, a criollos, indígenas y
esclavos. Organizó retiros espirituales para miles de personas y ayudó
especialmente a quienes sufrían abandono y necesidad. Se calcula que cerca de
70.000 a 80.000 personas participaron de los Ejercicios Espirituales impulsados
por ella, algo extraordinario para la época.
En Buenos Aires fundó la Santa Casa de Ejercicios
Espirituales, institución que aún existe y que se convirtió en un importante
centro de oración y formación cristiana. Su profunda vida espiritual y su
incansable labor evangelizadora hicieron que el pueblo comenzara a llamarla
cariñosamente “Mama Antula”, nombre de raíz quechua que refleja cercanía y
maternidad espiritual.
Murió el 7 de marzo de 1799 en Buenos Aires, dejando un
inmenso legado de fe y servicio. El Papa Francisco la canonizó el 11 de febrero
de 2024, convirtiéndose así en la primera santa argentina. La Iglesia la
reconoce como ejemplo de entrega, misión y amor al Evangelio.

