SERVICIOS










Equipo Ministros Extraordinarios de la Eucaristía:

Son un grupo de laicos que colabora dentro del ámbito de la parroquia, llevando la Palabra de Dios y la Comunión a los enfermos que se encuentran imposibilitados de asistir personalmente a las ceremonias. Se coordina con la Pastoral de la Salud en los casos que los enfermos  necesiten de la asistencia de un Ministro Extraordinario.

 


Pre-Bautismal:

Las charlas pre-bautismales, también conocidas como catequesis pre-bautismales, son un pilar esencial en la preparación de padres y padrinos para celebrar el sacramento del Bautismo. Este proceso no solo cumple con un requisito, sino que siembra una semilla de fe y conciencia en las familias que participan.

 


Pre-Matrimonial:

Estas charlas son una preparación que se le da a la pareja con el objetivo de dar sentido y un verdadero significado al matrimonio. 

 


Pastoral de la Salud:

Visita a los enfermos. Se realiza un trabajo articulado con otras organizaciones como el Hospital de Pacheco (entrega de kits de higiene), con la Parroquia "Purísima Concepción" (con el banco de Medicamentos), con la Parroquia "San Juan Bautista" en la derivación al centro ambulatorio "Levántate y Camina" (centro de rehabilitación de adicciones).

 



Cinerario:

Es un lugar santo donde depositar las cenizas de nuestros seres queridos difuntos, haciendo el debido ritual de fe y esperanza, confiándolos a Dios.





 




Sac
ramento de la Unción:

Es el sacramento que facilita la Iglesia para acompañar a los cristianos en estado de enfermedad grave o ancianidad. (Ver "Sacramentos", donde se amplía información)

 


Intenciones en las Misas:

En todas y cada una de las misas que se celebran se reza por todas las intenciones de los presentes. Si desea que alguna intención sea mencionada, debe anotarla previamente antes de la celebración, acercándose al guía.

 


Bendición de casas:

Es un momento de oración, de reflexión espiritual y de compartir la fe, en el que se invita a Dios a bendecir no sólo las paredes del hogar, sino también los corazones de quienes lo habitan. Este rito, que se remonta a los primeros tiempos de la Iglesia, es una práctica viva y actual, que se celebra con alegría en los hogares de todo el mundo.

No sólo lleva la gracia de Dios al interior de los hogares, sino que también crea un profundo vínculo entre las familias y la comunidad cristiana.